jueves, 23 de abril de 2009

Rasputín



Este monje ruso (1864-1916), fue una de las figuras más influyentes en la Corte de Nicolás II. Su infancia fue pobre y sin educación, pero después se sintió llamado, según el, a la búsqueza de Dios y a la salvación de la miseria en la humanidad, y se hizo monje del Monasterio de Verkhoturé. Es difícil formar un juicio completo sobre esta figura enigmática e imponente a la vez, cuyo carácter y personalidad permanecen todavía oscuros.

Una amiga de la zarina llamada Anna Víruboba lo llevó al palacio pues tenía fama de "sanador". El único hijo de los zares, Alexis Nikoláyevic padecía hemofilia, al ser tratado por este monje, misteriosamente sanó y la familia Romanov, especialmente la zarina Alejandra, cayó bajo la influencia de este controvertido personaje.

En 1815 publica la narración de su peregrinación a Tierra Santa. Durante la primera Guerra europea, favoreció la política germánica en Rusia, pero se fragua oscuramente un complot por personajes de la Corte rusa.

El prícipe Felix Yosupov (un homosexual atraído por Rasputín), primo del zar el gran duque Demetrio Romanov, y miembros de la Corte Real, decidieron asesinarlo en Petrogrado la noche del 29 al 30 de Diciembre de 1919 a la edad de 48 años.
Primero lo envenenaron, luego le dispararon y finalmente cuando lo creian muerto, envolvieron su cadaver en una alfombra y lo tiraron al río Neva. La autopsia determinó que aún estaba vivo y murió ahogado.
Era un hombre alto, tosco, hábil y de gran habilidad oratoria, de mirada penetrante, grosero a veces agresivo. Era normal verlo borracho y con prostitutas. Una de sus máximas era: "Se deben cometer los pecados más atroces, porque Dios sentirá un mayor agrado perdonar a los grandes pecadores....".